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Este artículo tiene como objetivo proponer una nueva metodología de planificación y gestión de contenidos en la web que estén optimizados para búsquedas como alternativa al modelo centrado en la intención de búsqueda creado por Google. Analizaré críticamente el modelo de intención de búsqueda a través de un breve análisis histórico de la documentación creada por la empresa, tomando como base teórica el paradigma cognitivista de las Ciencias de la Información.

Describiré el proceso de búsqueda de información de Kuhlthau, sus influencias y posibles implicaciones en la creación de contenido para la Web, basándome en el libro Manual de Estudios de Usuarios de la Información de Murilo Bastos da Cunha, Sueli Angelica do Amaral y Edmundo Brandão Dantas. Finalmente, propondré una metodología alternativa al modelo centrado en la intención de búsqueda.

Crítica al modelo por intención de búsqueda

Actualmente, el modelo que busca entender por qué las personas realizan búsquedas online, basado en la intención tras cada iniciativa del usuario, es un estándar de la industria de creación de contenido y del SEO.

Este modelo, a pesar de su contribución inequívoca, presenta un problema que no ha sido explorado por los profesionales de nuestra área: el uso de una sola dimensión en la comprensión del proceso de búsqueda de información (la intención) no solo limita nuestro entendimiento, sino que ignora otros aspectos de la subjetividad de quien busca información, especialmente en la web.

Pero antes, miremos hacia el pasado para entender cómo hemos llegado hasta aquí.

Análisis histórico

Google comenzó a utilizar la intención de búsqueda para intentar predecir qué significaba cada consulta, tal como podemos analizar en la documentación Search Quality Evaluator Guidelines.

Según el sitio Search Engine Journal, existe una ciencia tras el uso de la intención en la recuperación de información en la web. El artículo Utilizing Search Intent in Topic Ontology-based User Profile for Web Mining de Xujuan Zhou, Sheng-Tang Wu, Yuefeng Li, Yue Xu, Raymond Y.K. Lau y Peter D. Bruza investiga la efectividad en los procesos de recuperación de información. Demuestra que existe un problema en el uso de perfiles de usuario genéricos en los sistemas de Web Mining, proponiendo el uso de la intención de búsqueda para enriquecer dichos perfiles.

La lectura del Abstract de la investigación nos ayuda a comprenderlo mejor:

Es de conocimiento general que tener en cuenta los perfiles de los usuarios de la Web puede aumentar la eficacia de los sistemas de minería web. Sin embargo, debido a la naturaleza dinámica y compleja de los usuarios de la red, la adquisición automática de perfiles (de usuario) que aporten valor resultaba muy desafiante. Los perfiles de usuario basados en ontologías pueden proporcionar información más precisa sobre los usuarios. Esta investigación enfatiza la adquisición de información sobre intenciones de búsqueda. Este artículo presenta un nuevo enfoque para desarrollar perfiles de usuario para la búsqueda en la Web. El modelo considera las intenciones de búsqueda del usuario mediante el proceso PTM (Pattern-Taxonomy Model). Los experimentos iniciales muestran que el perfil de usuario basado en la intención de búsqueda es más valioso que el perfil de usuario PTM genérico. Desarrollar un perfil de usuario que contenga las intenciones de búsqueda del usuario es esencial para una búsqueda y recuperación eficaces en la Web. – Traducción propia.

En el documento observamos que la investigación segmenta la intención de búsqueda en dos objetivos, en un nivel básico:

  • Cuando el usuario utiliza un término y busca información específica sobre dicho término;
  • Cuando el usuario utiliza un término para representar un tema y, por tanto, desea información más general.

Veamos un ejemplo sencillo:

Necesito comprar un frigorífico nuevo para mi casa. Mi primera búsqueda puede realizarse usando refrigerador o neveras. Simplemente porque necesito explorar el asunto.

Tras buscar en varios lugares, vuelvo a la búsqueda y utilizo un término más específico: nevera 40 litros de acero inoxidable.

Resulta evidente que esta investigación se utilizó como base de los estudios para intentar comprender la intención de búsqueda de los usuarios y cuál era el impacto en la efectividad de la búsqueda.

Quiero destacar otro fragmento de la investigación:

Actualmente, la búsqueda en la Web no considera la intención de búsqueda del usuario. La mayoría de los motores de búsqueda simplemente ignoran el perfil del usuario de la Web. Los perfiles de usuario son una fuente importante de metadatos para los procesos de Recuperación de Información (IR). Para mejorar la precisión y aumentar la eficiencia del acceso a la información, el proceso de búsqueda en la Web debe evolucionar aún más con la capacidad de incorporar la intención de búsqueda del usuario. Sin embargo, los perfiles valiosos de usuarios de la Web son difíciles de adquirir sin intervención manual.

Quiero resaltar de este fragmento el concepto de precisión en la recuperación de información. Como cita Araújo Júnior en Precisión en el proceso de búsqueda y recuperación de información:

La Precisión es un concepto fundamental para la evaluación de la calidad de la recuperación de información, al tiempo que representa la medida de interés (información útil) de lo hallado en un proceso de búsqueda y recuperación de información para el usuario, quien califica la información recuperada como útil o inútil según sus necesidades.

En el mismo libro, Araújo Júnior recuerda que Lancaster (1998) define la precisión “como la extensión con la cual los ítems recuperados en un proceso de búsqueda y recuperación de información en una base de datos son considerados útiles. La alta precisión se da cuando la mayoría o la totalidad de los ítems (…) recuperados se consideran útiles”.

El punto aquí es que debemos ir más allá del entendimiento sobre la página de resultados, de si devolvió los millones de resultados que debería y en cuántos milisegundos. Necesitamos saber si esos resultados fueron realmente relevantes para las personas que realizaron esas búsquedas.

¿Cómo saberlo? Hablaremos más sobre esto después.

En 2016, Paul Haahr (uno de los principales ingenieros de búsqueda de Google, en la empresa desde hace más de una década) y Gary Illyes (Webmaster Trends Analyst) realizaron una presentación titulada “How Google returns results from a ranking engineer’s perspective” o «Cómo Google devuelve resultados desde la perspectiva de un ingeniero de clasificación», que puede verse aquí:

How Google returns results from a ranking engineer’s perspective

He realizado algunas investigaciones y le traigo un resumen:

En la presentación, Illyes y Haahr ofrecen una visión desde el punto de vista de los ingenieros sobre cómo Google clasifica la información, realiza cambios en el algoritmo y cómo este proceso determina la recuperación de información en la SERP, mostrando el desafío que supone ofrecer los resultados más relevantes a los usuarios.

En esta presentación oímos hablar de las famosas más de 200 señales de clasificación que determinan el orden en los resultados de búsqueda y de que los algoritmos de búsqueda están en constante evolución.

También escuchamos sobre las pequeñas alteraciones en los algoritmos, que se realizan casi a diario, y las actualizaciones del núcleo (core updates), que pueden alterar profundamente la SERP.

Aunque la presentación es antigua, le recomiendo que la vea, porque allí se encuentra el proceso básico de una herramienta de recuperación, como nuestros buscadores: rastreo, análisis de los documentos rastreados, clasificación y recuperación. Esto no cambia ni cambiará.

(Sé que está pensando: ¿y Google Bard? Bueno, no es una herramienta de recuperación de información, sino que genera información).

Este fue, en resumen, el enfoque del estudio que inspiró, por así decirlo, a Google a expandir este modelo y crear las cuatro intenciones de búsqueda.

Descripción de la documentación de Google

Como es de conocimiento general, Google utiliza revisores humanos para realizar un control de calidad de la información que recupera. Estos evaluadores cuentan con una extensa documentación que deben seguir para garantizar la calidad de su trabajo.

No pretendo describir todos los procesos detallados en la documentación (que todo profesional del SEO debería leer). Para el objetivo de este artículo, nos centraremos en el proceso que utiliza la intención de búsqueda del usuario.

El fragmento que quiero destacar comienza analizando el significado que han dado al término “múltiples significados de una búsqueda”, con un ejemplo visual que reproduzco a continuación:

Búsquedas con múltiples significados

Queries with Multiple Meanings

Many queries have more than one meaning. For example, the query [apple] might refer to the computer brand or the fruit. We will call these possible meanings query interpretations. Dominant Interpretation: The dominant interpretation of a query is what most users mean when they type the query. Not all queries have a dominant interpretation. The dominant interpretation should be clear to you, especially after doing a little web research. Common Interpretation: A common interpretation of a query is what many or some users mean when they type a query. A query can have multiple common interpretations. Minor Interpretations: Sometimes you will find less common interpretations. These are interpretations that few users have in mind. We will call these minor interpretations.

Dividen las búsquedas (consultas) en relación con los significados en cuatro segmentos:

  • Consultas con varios significados: Muchas consultas tienen más de un significado. Por ejemplo, la consulta [manzana] puede referirse a la marca de ordenador o a la fruta. Llamaremos a estos posibles significados interpretaciones de consulta.
  • Interpretación dominante: La interpretación dominante de una consulta es lo que la mayoría de los usuarios quiere decir cuando escribe la consulta. No todas las consultas tienen una interpretación dominante. La interpretación dominante debe resultarle clara, especialmente tras realizar una pequeña investigación en la web.
  • Interpretación común: Una interpretación común de una consulta es lo que muchos o algunos usuarios quieren decir cuando escriben una consulta. Una consulta puede tener varias interpretaciones comunes.
  • Interpretaciones menores: A veces encontrará interpretaciones menos comunes. Son interpretaciones que pocos usuarios tienen en mente. Llamaremos a estas interpretaciones menores.

Y continúan afirmando que las búsquedas cambian con el tiempo, dándonos el ejemplo del expresidente norteamericano Bush.

En 1994, la búsqueda de «presidente de los Estados Unidos de América» devolvía información sobre George Bush. En 2004, también devuelve sobre George Bush, pero no son la misma persona: el primero era el padre del segundo.

Búsqueda por presidente Bush

Fue para resolver un problema semántico, para entender qué significado hay tras cada consulta, por lo que los ingenieros de Google buscaron una manera de comprender lo que cada búsqueda conlleva, algo que el sistema no podía tener en cuenta anteriormente.

Intentar comprender la intención tras cada búsqueda fue el camino hallado. Lo cual, en aquel momento y con los recursos de los algoritmos, fue la solución adecuada.

Bajo mi punto de vista, considerando los desafíos de un buscador, es una decisión inteligente, ya que es un enfoque sencillo que reduce la cantidad de variables a considerar, es programable y estandariza el trabajo de los evaluadores.

Como todos sabemos, las intenciones utilizadas por Google son:

  • Consultas para saber algo: algunas de las cuales son consultas sencillas sobre temas muy conocidos;
  • Consultas para hacer algo: cuando el usuario intenta alcanzar una meta o participar en una actividad;
  • Consultas sobre sitios web: cuando el usuario busca un sitio o página específica;
  • Consultas de visita presencial: algunas de las cuales buscan una empresa u organización específica, y otras una categoría de empresas.

atender todos estos tipos de búsquedas, intentando comprender las intenciones de búsqueda de sus visitantes.

Diversas empresas han creado plataformas que intentan inferir, basándose en los más variados criterios, cómo categorizar cada búsqueda dentro de estas cuatro intenciones, que se resumen así:

  • Navegacional;
  • Informacional;
  • Comercial;
  • Transaccional;

Observo que la sencillez de este enfoque es también su debilidad. El problema que percibo es que solo tiene en cuenta un aspecto de las motivaciones de las personas al buscar información y lo resume bajo la etiqueta de intención, sin siquiera molestarse en definir qué significa intención para este modelo.

Este artículo no pretende debatir ni descubrir qué es la intención para Google; esa es una tarea que sus investigadores deberían haber realizado o, si lo hicieron, publicado en la documentación. Hay 371 menciones de la palabra «intent» en la documentación y ninguna trata sobre la definición o el significado del término.

La amplia difusión de este modelo de Google generó en el mercado de creación de contenido una carrera ciega: una búsqueda desenfrenada por entender la intención del usuario, sin detenerse a reflexionar sobre lo que realmente significa eso.

Crítica al modelo

Como ya he mencionado brevemente, entiendo que el modelo de intención de búsqueda fue importante por su carácter pionero, pero presenta puntos débiles que pueden resolverse mediante el uso de modelos más robustos.

Debo plantear un punto que, en mi opinión, nos ayuda enormemente a comprender el proceso de búsqueda de información.

El inicio de este proceso se activa por lo que Brenda Dervin denominó en 1983 como vacío cognitivo, que ocurre cuando nos encontramos en una situación en la que las respuestas que tenemos para nuestras preguntas ya no son suficientes para cubrir esa brecha entre lo que sabemos y lo que necesitamos saber.

Brecha informacional

Extraído del libro Manual de Estudios de Usuario de la Información

Ese sentimiento de incertidumbre nos lleva a vagar en busca de informaciones que ya existen, pero que no se encuentran en nuestro conjunto de conocimientos conocidos.

La comprensión de las intenciones de búsqueda no tiene en cuenta este vacío ni los sentimientos que este desencadena.

Por tanto, este artículo propone una alternativa a dicho modelo, basándose en el trabajo de la investigadora y educadora estadounidense Carol Kuhlthau, al entender la importancia de identificar las necesidades de información de los diversos segmentos de usuarios.

La identificación de las necesidades de información del usuario es el punto vital de mi propuesta y coincidimos con Cunha (2015) cuando afirma que este es un paso vital para el entendimiento de los objetivos estratégicos y preponderantes en la delimitación de la política de desarrollo de colecciones y para saber si se atienden las demandas (énfasis mío).

En nuestro entorno de trabajo, debemos entender que la colección (o acervo) son todos los tipos de contenido creados y puestos a disposición para que los usuarios (actuales, potenciales y no usuarios) accedan a ellos.

Por tanto, trayendo de nuevo estudios de las Ciencias de la Información a nuestro mercado laboral: necesitamos entender las necesidades de información de quien busca aquello que ofrecemos en la web, ya que los contenidos que publicamos en esta red son nuestra colección, la cual requiere políticas más adecuadas para su desarrollo.

Este artículo no profundiza en este amplio tema, pero utiliza el modelo creado por Kuhlthau para iniciar este proceso.

¿Quién es Carol Kuhlthau?

Carol Collier Kuhlthau (nacida el 2 de diciembre de 1937) es una educadora estadounidense jubilada, investigadora y conferenciante internacional sobre aprendizaje en bibliotecas escolares, alfabetización informacional y comportamiento de búsqueda de información.

Biografía

Kuhlthau nació en New Brunswick, Nueva Jersey, EE. UU. Se graduó en la Kean University en 1959. Completó un máster en Biblioteconomía en la Rutgers University en 1974 y un doctorado en Educación en 1983. Fue profesora en el Departamento de Biblioteca y Ciencias de la Información de la Rutgers University durante más de 20 años y es profesora emérita desde 2006.

Carol Kuhlthau fundó el Center for International Scholarship in School Libraries.

Proceso de búsqueda de información de Kuhlthau

En términos teóricos, este artículo y las propuestas que en él realizamos están vinculados al paradigma cognitivista, en el cual Ellis, Dervin, Kuhlthau y Wilson son los investigadores elegidos como base.

Advertimos que es necesario tener cuidado de no innovar en la teoría para luego repetir los modelos anteriores en la aplicación, como señala Carlos Alberto Ávila Araújo en su texto Estudios de usuarios: pluralidad teórica, diversidad de objetos, en la página 8:

El modelo cognitivo de estos estudios, al privilegiar el entendimiento de la necesidad de información a partir de una brecha, de una ausencia de determinado conocimiento para ejecutar cierta actividad, termina por encorsetar una forma de comprensión de los usuarios como seres dotados de una necesidad específica que sería satisfecha por una fuente de información específica.

Por ello, este artículo, además de contraponer el modelo de creación de contenido para la web basado en la intención de búsqueda a nuestra propuesta, plantea un nuevo modelo de creación de contenido que debe ser probado y validado en la práctica.

Influencia de Jean Piaget y Brenda Dervin en Kuhlthau

En 1991, se introdujo el modelo de Kuhlthau bajo el nombre de Proceso de Búsqueda de Información (ISP). Describe cómo los sentimientos, pensamientos y acciones están presentes en seis etapas de la búsqueda de información.

El modelo ISP se basa en el trabajo de Jean Piaget, concretamente en las cuatro etapas del desarrollo cognitivo en niños: sensoriomotora, preoperacional, de operaciones concretas y de operaciones formales.

Kuhlthau introdujo la experiencia holística de búsqueda de información a través de la perspectiva del individuo, enfatizando el papel vital del afecto en la búsqueda de información, y propuso el principio de incertidumbre como un marco conceptual para bibliotecas y servicios de información.

Entiendo que un buscador se encuadra en la categoría de servicios de información.

El trabajo de Kuhlthau se encuentra entre los más citados por los profesores de biblioteconomía y ciencias de la información, y es una de las conceptualizaciones más utilizadas por los investigadores del área.

El modelo ISP representa un punto de inflexión en el desarrollo de nuevas estrategias para comprender cómo las personas buscan información.

Proceso de Búsqueda de Información (ISP)

También dentro del enfoque alternativo, Carol Kuhlthau (1991) defendió el enfoque del proceso constructivista (Constructive Process Approach) para realizar estudios de usuarios y desarrolló el modelo del proceso de búsqueda de información (Information Search Process – ISP), representado en la figura siguiente, extraída del libro Manual de Estudios de Usuario de la Información.

Figura 5.8 – Proceso de búsqueda de información

Etapas en el ISPSentimientos en cada etapaPensamientos en cada etapaAcciones en cada etapaTareas apropiadas
1. Iniciacióne-column-delimiter/>IncertidumbreGeneral/VagoBúsqueda de informaciones preexistentesReconocimiento
2. SelecciónOptimismoIdentificación
3. ExploraciónConfusión/frustración/DudaBúsqueda de información relevanteInvestigación
4. FormulaciónClaridadDirigido/ClaroFormulación
5. RecolecciónSentido de dirección/ConfianzaAumento de interésBúsqueda de información enfocada o relevanteConexión
6. PresentaciónAlivio/Satisfacción o DecepciónClaro o enfocadoComplementación
Fuente: KUHLTHAU (1991, p. 367)

Para las autoras, durante el proceso de búsqueda de información (principio de incertidumbre), Kuhlthau considera que el nivel de incertidumbre es fluctuante y puede observarse en seis etapas, divididas en tres campos de experiencia: emocional, cognitivo y físico:

  • La etapa de iniciación, cuando se reconoce la necesidad de información;
  • La etapa de selección inicia el trabajo de delimitar el campo o tema de investigación;
  • La etapa de exploración de los documentos sobre el tema, lo que lleva a una expansión del tema general (por ejemplo, la lectura de fuentes secundarias);
  • La etapa de formulación, en la cual se establece el enfoque o perspectiva del problema;
  • La etapa de recolección mediante la interacción con sistemas y servicios de información para reunir los datos;
  • Y la etapa de presentación, el «fin» de la búsqueda y la «solución» del problema.

Según González-Teruel (2005, p. 72), el modelo del proceso de búsqueda de información de Kuhlthau identifica la necesidad de información con el estado de incertidumbre que comúnmente causa ansiedad y falta de confianza. Para la investigadora, la incertidumbre es un estado natural, especialmente en las primeras etapas del proceso de búsqueda de información.

Rolim y Cendón (2013) defienden que las etapas pueden visualizarse a partir del carácter dinámico del proceso de búsqueda de información, ya que en este proceso hay construcción de conocimiento y significado. La formulación de un foco de interés afecta al proceso de búsqueda, pues para establecer dicho foco es necesario interpretar la información existente. La naturaleza de la información hallada altera la posición del usuario: si la información es redundante puede generar molestia, pero una nueva información puede exigir una reconfiguración de conocimientos no disponibles, causando ansiedad. La actitud del usuario influye en el resultado de la búsqueda, ya que esta implica elecciones personales y el interés aumenta a medida que se define el foco y avanza la investigación.

Resulta interesante percibir en este fragmento la reciprocidad entre nuestras necesidades y lo que logramos encontrar al efectuar una búsqueda de información para suplirlas. Sentimientos como ansiedad, frustración, molestia, entusiasmo, euforia y alegría no suelen tenerse en cuenta al estudiar las búsquedas de nuestros visitantes, pero forman parte de cada individuo que busca.

Propuesta de una nueva metodología de planificación de contenidos optimizados para búsquedas

Basándonos en este enfoque, describimos y proponemos un nuevo modelo de creación de contenido fundamentado en la investigación de Kuhlthau (1991), que detallo a continuación. Antes, deseo realizar un desglose para explicitar algunos puntos importantes, principalmente porque el modelo que describo es una adaptación del trabajo de Kuhlthau.

Adaptación del proceso de búsqueda de información

En la tabla siguiente, en verde, se encuentran las etapas seleccionadas por mí para la adaptación del ISP a la creación de contenidos optimizados para búsquedas.

Etapas en el ISPSentimientos en cada etapaPensamientos en cada etapaAcciones en cada etapaTareas apropiadas
IniciaciónIncertidumbreGeneral/VagoBúsqueda de informaciones preexistentesReconocimiento
SelecciónOptimismoIdentificación
ExploraciónConfusión/frustración/DudaBúsqueda de información relevanteInvestigación
FormulaciónClaridadDirigido/ClaroFormulación
RecolecciónSentido de dirección/ConfianzaAumento de interésBúsqueda de información enfocada o relevanteConexión
PresentaciónAlivio/Satisfacción o DecepciónClaro o enfocadoComplementación
Fuente: KUHLTHAU (1991, p. 367), adaptado por mí.

La intención es proponer una nueva forma de planificar la creación de contenido basada en tres etapas del proceso de la tabla “Proceso de búsqueda de información” propuesto por Kuhlthau:

  • Iniciación;
  • Exploración;
  • Recolección.

Las seis fases están presentes en cualquier proceso de búsqueda de información, pero a mi juicio las fases seleccionadas están perfectamente alineadas con la gestión de contenido en la web.

Entiendo que este modelo permite crear una estructura que alinea la creación con las necesidades de nuestros usuarios, vinculándolas a un proceso de gestión y creación que ayuda a satisfacer dichas necesidades informacionales en cada etapa de la búsqueda.

Nuestra propuesta busca considerar la importancia de las necesidades, deseos, demandas, expectativas, actitudes, comportamientos y demás prácticas en el uso de la información por parte de los usuarios que buscan aquello que los creadores pueden ofrecer en sus contenidos.

Pero en contraposición, citamos a Hewins (1990) apud Cunha (2015) para resaltar que

existen características únicas para cada usuario y otras que son comunes a varios; por ello, será necesario que los sistemas se desarrollen considerando la flexibilidad necesaria para que sean adaptables a todos los usuarios.

Es evidente que Hewins se refería a los sistemas de recuperación de información, pero podemos ampliar ese sentido y afirmar que, para que nuestra propuesta sea mínimamente eficaz, necesitamos desarrollar un modelo adaptable a ambos casos: públicos específicos y una audiencia general.

Taylor, en 1968, al hablar sobre las preguntas que formulaban los usuarios de bibliotecas, estableció una relación interesante entre las preguntas realizadas y las necesidades reales de los usuarios.

Ese trabajo generó una clasificación de las necesidades de información que resulta interesante para nuestra labor:

  • visceral,
  • consciente,
  • formalizada,
  • comprometida.

Necesidad visceral

Puede estar relacionada con una vaga insatisfacción, pero este sentimiento no es lo bastante fuerte como para generar una pregunta. Sin embargo, este estado puede cambiar si la persona accede a alguna información que transforme ese sentimiento y la incentive a formular el interrogante.

Necesidad Consciente

Existe una confusión a nivel mental que, de cierto modo, influye en la formulación de la pregunta.

Necesidad Formalizada

Cuando el individuo logra resolver en cierto grado esa confusión, formula el interrogante que activa el proceso de búsqueda de información.

Necesidad Comprometida

Es el interrogante que ha sido modificado o reelaborado para que pueda ser comprendido por un sistema de información que no puede manejar, por ejemplo, búsquedas en lenguaje natural. Aquí el usuario debe adaptarse al sistema y no al revés.

Cuando Kotler (2000, p. 43) trata el asunto desde el punto de vista del marketing, advierte que existen estos cinco tipos de necesidades:

  • necesidades declaradas (el cliente quiere un televisor barato);
  • necesidades reales (el cliente quiere un televisor que dure mucho tiempo, sin importarle el precio);
  • necesidades no declaradas (el cliente espera una buena atención por parte del vendedor);
  • necesidades de «algo más» (al cliente le gustaría que el vendedor incluyera un equipo de sonido de regalo);
  • necesidades secretas (el cliente quiere ser visto por sus amigos como un consumidor inteligente).

Con esto en mente, hemos creado el modelo siguiente, que tiene como objetivo servir de base para generar modelos de gestión y creación de contenido que tengan en cuenta las fases ya descritas: la iniciación, exploración y recolección de la información.

Me gustaría recordar que lo más importante no es el modelo —que puede y debe ser adaptado, actualizado y mejorado constantemente—, sino un nuevo pensamiento sobre cómo creamos contenido en la web.

Un nuevo tipo de paradigma motivado por las necesidades de las personas que requieren los servicios y productos que su empresa desea ofrecerles.

Quiero recordar nuestra base teórica para la creación del modelo siguiente con esta tabla:

Etapas en el ISPSentimientos en cada etapaPensamientos en cada etapaAcciones en cada etapaTareas apropiadas
IniciaciónIncertidumbreGeneral/VagoBúsqueda de informaciones preexistentesReconocimiento
ExploraciónConfusión/frustración/DudaBúsqueda de información relevanteInvestigación
RecolecciónSentido de dirección/ConfianzaAumento de interésBúsqueda de información enfocada o relevanteConexión
Fuente: KUHLTHAU (1991, p. 367), modelo adaptado por mí.

Modelo de creación de briefings

Crear contenido {RESOLUCIÓN DEL SENTIMIENTO} que genere {TAREFAS APROPRIADAS} sobre {AÇÕES} con el fin de disminuir {SENTIMENTOS} que los visitantes que se encuentran en la etapa de {ESTÁGIO} sienten.

Ejemplo:

Crear contenido, específico y puntual, que genere reconocimiento sobre informaciones preexistentes con el fin de disminuir la incertidumbre que los visitantes que se encuentran en la etapa de iniciación sienten.

El modelo siguiente debe utilizarse en la generación de briefings de contenido con el objetivo de una creación alineada con los sentimientos de los usuarios, la etapa en la que se encuentran y cómo debe generarse su contenido para suplir dichas necesidades.

Concluyendo. Por ahora.

Para concluir esta primera versión de mi propuesta que conecta el SEO, la Gestión de Contenidos y el Modelo ISP, quiero decir que quienes trabajamos con y en la Web tenemos mucho que aprender de la Biblioteconomía y las Ciencias de la Información.

Existe un enorme acervo de conocimientos generados durante siglos de estudios en esta área que están íntimamente ligados a nuestro quehacer. Comprender esta conexión es lo que me llevó, con casi 50 años, a ingresar de nuevo en la universidad para cursar otra carrera.

Esta es mi misión desde el día en que asistí a mi primera clase: conectar estos dos mundos.

Alexander Rodrigues Silva

Alexander Rodrigues Silva

Especialista SEO y autor del libro SEO Semántico

Hola, soy Alexander Rodrigues Silva, especialista SEO y autor del libro «SEO Semántico: Flujo de trabajo semántico». Llevo más de dos décadas en el universo digital, con enfoque en optimización de sitios web desde 2009. Mis elecciones me han llevado a profundizar en la intersección entre experiencia del usuario y estrategias de marketing de contenidos, siempre con el foco en el aumento del tráfico orgánico a largo plazo. Mis investigaciones y especialización se centran en el SEO Semántico, donde investigo y aplico la semántica y los datos conectados en la optimización de sitios web. Es un campo fascinante que me permite unir mi formación en publicidad con la biblioteconomía.

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